Cómo saber si la potencia contratada de tu empresa está bien ajustada

Qué datos revisar para saber si la potencia contratada se ajusta a las necesidades reales de tu empresa.

Por Nerea Sánchez · Asesora energética

La potencia contratada influye en una parte fija de tu factura eléctrica. Por eso merece la pena revisarla cuando cambian los equipos, los turnos o la actividad de tu empresa.

Tener más potencia de la necesaria puede suponer un coste evitable. Contratar menos de la que necesitas también puede traer problemas o cargos por excesos, según el suministro.

Para saber si está bien ajustada hay que comparar lo contratado con la demanda real y calcular qué opción tiene sentido económico.

Qué es la potencia contratada

Es la capacidad eléctrica que tienes contratada para utilizar tus equipos al mismo tiempo. Se expresa en kilovatios, kW.

El consumo indica la energía utilizada durante un periodo y se expresa en kilovatios hora, kWh.

Por ejemplo, un equipo que utiliza una potencia constante de 5 kW durante dos horas consume 10 kWh. Si varios equipos funcionan a la vez, aumenta la potencia que necesita la instalación en ese momento.

Dónde encontrarla en la factura

Busca el apartado de potencia contratada. Dependiendo de tu suministro, pueden aparecer varios valores asociados a distintos periodos.

En muchos suministros de empresas encontrarás seis periodos, identificados como P1, P2, P3, P4, P5 y P6. Cada uno puede tener una potencia contratada diferente.

Para revisarlos, conviene reunir tanto las potencias como los precios que pagas por ellas. El importe total de la factura no permite saber si están bien ajustadas.

Cuándo conviene revisar la potencia

Hay situaciones que justifican comprobarla:

  • Has retirado maquinaria o reducido turnos.
  • Has incorporado equipos o cambiado los horarios.
  • Aparecen cargos por excesos de potencia.
  • Mantienes el contrato desde hace años sin haberlo revisado.
  • Los registros de demanda quedan habitualmente por debajo de lo contratado.

Estas señales indican que merece la pena estudiar el suministro. El resultado puede ser reducir potencia en algún periodo, aumentarla en otro o mantenerla.

Qué datos necesitas para decidir

Las potencias contratadas y sus precios

Permiten calcular cuánto pagas por disponer de esa capacidad en cada periodo.

Los registros de demanda

Hay que comprobar cuánta potencia ha necesitado realmente la instalación y cuándo.

Según el equipo de medida y el suministro, pueden utilizarse registros de maxímetro o datos de demanda de cada quince minutos. Una gráfica con datos horarios puede ocultar puntas más breves.

Un historial representativo de la actividad

Conviene revisar un año completo cuando esté disponible, para incluir temporadas con distintas necesidades.

También hay que anotar paradas, averías o cierres excepcionales. Un mes de poca actividad puede dar una imagen incompleta de lo que necesita la empresa.

Los cambios previstos

Si vas a instalar maquinaria, ampliar turnos o incorporar recarga de vehículos, esas necesidades deben entrar en el análisis.

Un ejemplo: ¿se pueden reducir 20 kW?

Ejemplo ilustrativo. No corresponde a un cliente real.

Una empresa tiene contratados 60 kW en uno de sus periodos. En el mes que está revisando, la demanda máxima registrada fue de 40 kW.

Dato del ejemploValor
Potencia contratada en un periodo60 kW
Demanda máxima registrada ese mes en ese periodo40 kW
Diferencia que conviene estudiar20 kW

La diferencia de 20 kW invita a investigar, pero todavía no permite decidir cuánto reducir ni calcular un ahorro anual fiable.

Antes habría que comprobar:

  • Si otros meses necesitan más potencia.
  • Si ese periodo incluye los momentos de mayor actividad.
  • Qué cambios de equipos o producción están previstos.
  • Cuánto costaría cada alternativa, incluidos los posibles excesos y el cambio.

Después se pueden comparar opciones con los mismos datos. La potencia adecuada se elige considerando el coste y las necesidades de funcionamiento de la empresa.

Qué pasa si aparecen excesos de potencia

Un cargo por excesos indica que se ha superado la potencia contratada según las reglas de medida y facturación de ese suministro.

Antes de aumentarla, conviene averiguar cuándo ocurre y si es algo puntual o repetido.

Puede coincidir con el arranque simultáneo de varios equipos. En ese caso, merece la pena comprobar si se pueden escalonar sin afectar al trabajo. Si la demanda responde a una necesidad habitual, habrá que valorar un ajuste de potencia.

La decisión depende del coste de cada opción y de su efecto en la actividad.

¿Las placas solares permiten bajar la potencia?

Hay que comprobarlo con los datos.

La producción solar puede reducir la energía que compras de la red y también la demanda de red en determinados momentos. Sin embargo, la empresa puede seguir necesitando potencia cuando hay poca producción solar o cuando trabaja de noche.

Tener autoconsumo, por sí solo, no permite saber cuánto se puede reducir.

Qué debería incluir una propuesta de ajuste

Una revisión útil debería mostrar las potencias actuales, las alternativas estudiadas y el coste estimado de cada una.

También debe explicar qué datos se han utilizado, qué posibles excesos se han considerado y qué costes tendría la modificación.

Así podrás valorar la mejora prevista y las condiciones que deben cumplirse para conseguirla.

¿Quieres revisar la potencia de tu empresa?

Puedo ayudarte a comparar lo que tienes contratado con tu demanda real y valorar si conviene hacer algún ajuste.

Solicitar una revisión de potencia contratada

Si quieres empezar por entender tus datos de consumo, puedes consultar también esta guía:

Cómo leer la curva de carga de tu empresa sin ser técnico

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info@asesoraenergeticaia.es
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